
ELEGIR PROTECCIÓN SEGÚN EL PERRO Y EL TIEMPO
En los meses fríos de la Sierra, la necesidad de abrigo depende de algo más que la longitud del pelo. Importan la edad, la salud, el tamaño, la actividad y si el manto está seco.
Algunas razas presentan un manto con subpelo denso. Entre ellas encontramos:
- El pastor alemán.
- El husky siberiano.
- El alaskan malamute.
- El akita.
- Otros perros con doble capa.
Ese manto ofrece protección, pero no convierte a todos sus individuos en inmunes al frío. Observa al perro y adapta el paseo.
Para cuidar el pelo:
- Elige una pauta de baño adecuada a su piel y actividad.
- Retira el pelo suelto con herramientas apropiadas.
- Ofrece descanso seco y evita fuentes de calor directo.
En perros con pelo corto, puede resultar útil valorar una prenda. Algunos ejemplos son:
- Perros de tipo bóxer.
- Boston terriers.
- Bulldogs.
- Pinschers.
- Dálmatas.
- Galgos.
- Mestizos con poca cobertura de pelo.
La raza orienta, pero la respuesta individual manda. Si tiembla, se encoge o quiere regresar, reduce la exposición y consulta si el malestar persiste.
El pelo largo tampoco garantiza aislamiento cuando se moja. Conviene observarlo en perros como:
- El bichón maltés.
- El lhasa apso.
- El shih tzu.
- Otros perros de manto largo y fino.
Los cachorros, los mayores y los perros con problemas de salud pueden necesitar medidas particulares. El veterinario puede orientar sobre sus límites de actividad.
Antes de comprar una prenda, comprueba:
- Que proteja del tiempo previsto sin retener humedad.
- Que no presione cuello, axilas ni otras zonas de roce.
- Que permita caminar y hacer sus necesidades.
- Que resulte sencilla de colocar y retirar.
Practica su colocación poco a poco y retírala si está mojada o le provoca incomodidad. Para trabajar esa habituación puedes consultar con nuestro equipo de educación canina.
